Un niño de 2 años llamó la atención por su participación en el Culto de Acción de Gracias por los 71 años de vida de la Iglesia Metodista del Perú – Pedregal, realizado el domingo 5 de julio. El y su hermano, ya adolescente, presentaron la obra teatral “David y Goliat”. El pequeño, acompañado por su madre, hizo el papel de David y realizó él solo los movimientos teatrales que requería la obra como alzar la onda y apuntar hacia Goliat. Fue una presentación preparada por el PRONOIE (Programa No Escolarizados de Educación Inicial) que desde hace siete años funciona en las instalaciones de la iglesia y que en este momento atiende a 25 niños de 0 a 3 años. Desde sus inicios la IMP Pedregal ha prestado especial atención a los niños y niñas de San Martín de Porres.

“Allá donde yo vivo hay muchos niños y chicos ya adolescentes que necesitan atención pastor, por qué no abren una iglesia por ahí”, le dijo la señora Gabina Besares de Acevedo al pastor Wenceslao Bahamonde un día de 1955. El pastor hizo caso a la sugerencia. Fue en la casa de la familia Acevedo Besares, en lo que hoy es la cuadra 11 del jirón Rafael Cáceres, donde nació la obra metodista en este distrito limeño. Entonces el sitio era conocido como “Pedregal Bajo”, al estar cerca a las orillas del río Rímac había muchas piedras.
Las familias que vivían en esa época en la zona habían migrado a Lima desde otras regiones del país. En el libro “Conquistadores de un Nuevo Mundo – De invasores a ciudadanos en San Martín de Porres” los investigadores sociales Carlos Iván Degregori, Cecilia Blondet y Nicolás Lynch señalan que la zona fue ocupada por pobladores de la sierra y de la costa norte. Los Acevedo, por ejemplo, provenían de Apata, un pueblo de Jauja, Junín. Y los Besares, de Huánuco. Entre 1945 y 1948 los migrantes comenzaron a ocupar terrenos en esta parte de Lima y en 1950 el gobierno de Manuel Odría creó el distrito posteriormente llamado San Martín de Porres. Cinco años después, el 7 de julio de 1955, se fundó la IMP Pedregal. Cada vez que se menciona la historia del distrito en sitios de información pública, como por ejemplo Wikipedia, se menciona el papel de la Iglesia Metodista en impulsar el desarrollo de este distrito.

La foto en blanco y negro -primera imagen de esta nota- corresponde aproximadamente a 1956. En ella se ve al pastor Wenceslao Bahamonde y al pastor Juan Córdova. El primero fundó la IMP Pedregal. El segundo era entonces uno de los jóvenes de la Primera Iglesia Metodista de Lima que llegaron para trabajar en esa obra. Aproximadamente 50 niños, niñas y adolescentes dan testimonio de la opción de esta iglesia por atenderles.
No sería la única vez que esto ocurriría. En 1970, ya contando con un templo y varias áreas de servicio (inaugurado en 1963 gracias al aporte de la Conferencia de Oklahoma de EE.UU., los esposos Morimoto y la iglesia nacional) se inició el programa Children, a través del cual miembros de la Iglesia Metodista de Estados Unidos apadrinaban niños entre 3 a 15 años. Se organizó un equipo de trabajo para dar servicios en cuatro áreas: alimentación, salud, educación y recreación. Los jóvenes de la iglesia se convirtieron en promotores. Se dictaron clases de refuerzo escolar, se abrió una biblioteca y se implementaron talleres de odontología y carpintería. El programa, que funcionó hasta 1977, atendió a 55 niños y adolescentes y se hizo muy conocido en la comunidad.

En el año 2015, cuando San Martín de Porres ya era un distrito con más de medio millón de habitantes, el pastor Edilberto Huamaní, advirtió que había preocupación entre los padres y madres de familia por el cierre de una escuela primaria en la zona. Él se acercó a la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) de la zona para ver si podía abrirse una escuela en la iglesia, pero tuvo que desistir por la cantidad de requisitos necesarios. Fue entonces cuando surgió la alternativa atender a niños de 0 a 3 años. El Estado promueve este servicio de estimulación temprana para promover capacidades de aprendizaje, lenguaje, autonomía y socialización de los niños que no tienen acceso a un servicio educativo formal, principalmente en áreas rurales o zonas urbanas periféricas. Es atendido por promotoras educativas supervisadas por la UGEL. Los pequeños van acompañados por sus mamás. Del PRONOEI que funciona en la IMP Pedregal han egresado ya seis promociones de niños de tres años desde el año 2019.

“Este programa nos permite brindar un servicio educativo para los hogares más necesitados, incluyendo, por ejemplo, familias venezolanas que están formando sus hijos. La comunidad de San Martín de Porres reconoce este servicio que está dando la iglesia, lo valoran. Damos gracias a Dios porque sentimos que estamos sirviendo aquí. Ojalá en algún momento la cobertura se pueda ampliar a otras edades”, afirma el pastor Huamaní.
A lo largo de 71 años esta iglesia ha dado testimonio en San Martín de Porres. Como David, ha persistido. Y lo ha hecho ayudando a los más pequeños.



