Un templo de calaminas para la IMP José Aguilar

La Iglesia Metodista del Perú en José Aguilar, un asentamiento humano en Piura, se fortalece. Desde que se compró un terreno los 50 niños y niñas que participan en esta obra desde noviembre del 2024 ya no realizan sus actividades de recreación y educación cristiana en la calle. El taller de mecánica que la familia García Casanova prestaba a la iglesia para estas reuniones había quedado chico y por eso una parte de las mesas, sillas y niños y niñas se instalaban a la intemperie. Hoy, ellos y también los adultos, están bajo techo.

El terreno de 7 x 14 metros y ubicado frente a la casa de la familia que prestaba el local anteriormente se compró en mayo gracias a una donación de la Conferencia de Missouri de la Iglesia Metodista Unida (IMU). Primero se niveló el piso con tierra. Luego se puso el techo de calaminas (planchas metálicas), trabajo que se concretó gracias a ofrendas de una misión estadounidense y otras que aportaron miembros de la IMP Piura. Y lo más reciente fue la colocación de calaminas para amurallar uno de los lados del templo. Los integrantes de la Sociedad de Varones de la IMP Piura, convocados por el predicador laico de la IMP José Aguilar, Jaime Alcas, realizan los trabajos de edificación del templo.

Los pequeños se reúnen los sábados por la tarde, cuando el predicador y los adolescentes de la IMP Piura conversan con ellos, les entretienen y les dan clases de educación cristiana y los domingos por la noche se realiza un culto para personas adultas. Una vez al mes realizan campaña evangelística. Acaba de terminar el programa “Refrigerio saludable” que se compartía con los niños y niñas y la congregación ya planifica y realiza actividades como la venta de almuerzos para obtener fondos y terminar de cerrar con calaminas el terreno. Sobre todo quieren cerrar la parte del fondo del recinto para colocar la cruz del templo.

Este templo que se está haciendo con planchas metálicas es la única iglesia en la zona, caracterizados por la pobreza y donde los pobladores afrontan muchas carencias (no tienen servicio de desagüe, por ejemplo). Es un espacio donde juegan, escuchan hablar de Dios y también donde niños y adultos alimentan su esperanza de vivir mejor. “La semilla se ha sembrado, ahora toca perseverar”, afirma convencido y con esperanza el predicador laico Alcas.
NUEVA OBRA EN VILLA PIURA

Y en el asentamiento humano Villa Piura, ubicada al oeste de la ciudad de Piura, nació la tercera obra metodista impulsada por la IMP Piura: Villa Piura. En este caso los esposos Everly Bobbio y Sardia Ramírez, vecinos del lugar, abren desde las puertas de la casa de un familiar para un grupo constante de 10 niños. Lo primero que recibieron fue un donativo en colores, papeles y otros útiles para hacer clases con los niños. Y luego la IMP Piura acordó apoyarles con un refrigerio para los pequeños. Tienen ya dos meses trabajando en este asentamiento.
Así es como se está transmitiendo el mensaje en Piura: en zonas con necesidades, brindando alegría y esperanza, construyendo iglesias con materiales temporales. Apoyándose entre una y otra iglesia. Para sembrar se necesitan muchas manos.