La Iglesia Metodista del Perú Costa Verde, ubicada en la ciudad de Chimbote, en el Distrito Costa Norte; será a partir de julio la primera iglesia metodista peruana en contar con un biohuerto, un resultado verde inesperado y feliz del programa Cuidad de la Creación. Y le seguirá próximamente la Iglesia Metodista del Perú Quebrada de Agua, ubicada en la sierra de Piura, en el mismo distrito.

El grupo de coordinadores del circuito Chimbote que asumió el compromiso de administrar los recursos de la casa común -la tierra- en marzo pasado en el circuito Chimbote se animó a emprender esta tarea en el extenso campo que tiene esta iglesia: 1,700 metros cuadrados en los que actualmente crecen árboles frutales que producen plátano y maracuyá. Ellos empezaron a cultivar tomate y culantro en macetas, como parte de las dinámicas del taller, y ya están trasplantando sus plantas a tierra firme en este proyectad biohuerto.

El segundo biohuerto de la Iglesia Metodista del Perú sería el de la IMP Quebrada de Agua, informó el pastor Jimmy Benites, superintendente del Distrito Costa Norte. Ahí la coordinadora medioambiental de esta iglesia, Sefelmira Córdova Merino, quien se dedica a la agricultura, está trasplantando ya los cultivos de sus macetas a tierra firme. El terreno en esta iglesia mide 500 metros cuadrados.
Taller del Distrito Lima y Callao
La pastora Petronila Correa, coordinadora del Circuito Chimbote e impulsora del programa Cuidado de la Creación de la IMP, junto con el pastor Liberato Tinta y el obispo César Llanco; estuvo el sábado 6 de junio en Lima para compartir el Taller de capacitación Cuidado de la Creación a pastores, pastoras y laicos del Distrito Lima y Callao (DLC). Con su guía y la de la pastora Tania Barrios, superintendenta del DLC, los asistentes repasaron las pérdidas del planeta por los errores o la inacción de la humanidad, como malgastar los recursos naturales, no clasificar la basura, seguir usando demasiado plástico, no reutilizar objetos, etc.

“También vimos qué puede hacer la Iglesia frente a esta situación y por qué tiene que hacerlo”, informó la pastora Correa. Los grupos de trabajo concluyeron que la iglesia puede y debe educar y generar conciencia medioambiental desde los más pequeños, promover la reutilización de objetos, guiar y generar conciencia sobre la pérdida de recursos. Y todo esto tiene que hacerlo la iglesia porque tiene que dar el ejemplo, en coherencia con lo que predica.

En el taller Cuidado de la Creación de Lima y Callao se nombraron 18 coordinadores medioambientales. Cada uno de los asistentes recibió una maceta, tierra fertilizada y semillas de culantro, rabanito, espinaca, ají y dalias y procedieron a preparar las macetas y sembrar las semillas en el mismo taller. Como hicieron los coordinadores del Distrito Costa Norte, se comprometieron a promover el compromiso de administrar los bienes comunes dados por el creador.
El próximo Taller Cuidado de la Creación se realizará el 26 y 27 de junio en la ciudad de Huancayo, para pastores y laicos del Distrito Sierra y Selva.
