La crisis ambiental tiene como trasfondo ético la desconexión entre la fe y las acciones y por ello es necesario promover un rol activo en el cuidado de la casa común, fue la premisa principal planteada en el primer Taller de capacitación Cuidado de la Creación, que se realizó el viernes 27 y sábado 28 de marzo en la ciudad de Nuevo Chimbote, Ancash; en la Iglesia Metodista del Perú Villa María.
En el taller se nombraron coordinadores del Cuidado de la creación en cada uno de los circuitos eclesiales del Distrito Costa Norte para promover un mayor compromiso en custodiar y administrar los bienes comunes como expresión de gratitud al creador.

Asumieron esta responsabilidad el pastor Luis Alexander Rivas Chunga, coordinador del Circuito Trujillo; la predicadora laica Janet Minchola Saenz de Bozzeta, coordinadora de la IMP Costa Verde; el pastor Clever Preciado Infante, coordinador de la IMP Pueblo Libre; Jonatan Santos Alban, coordinador de la IMP Piura; Sefelmira Córdova Merino, coordinadora de la IMP Quebrada de Agua; Duber Correa Ruiz, coordinador de la IMP Nuevo Progreso y la IMP Tumbes; Rosalva Azaña de Ojeda, coordinadora de la IMP Villa María; Leandro Campos y Santos Peña Jimenez, coordinadores del Circuito Chimbote y Floricelda Guerrero García, coordinadora del Circuito Lalaquiz.

Cada uno recibió un primer encargo como cuidadores/as de la creación: cultivar plantas de tomate y culantro en macetas. Para ello recibieron macetas, semillas y tierra preparada para sembrar y cuidar el crecimiento de estas plantas. Será una práctica compartida con el grupo, pues enviarán fotos del crecimiento de sus plantas.
“Estamos perdiendo el sentido de la responsabilidad, el respeto por la creación, la gratitud por lo que Dios nos ha dado y el compromiso de cuidar la casa común”, señaló la pastora Petronila Correa, expositora en el taller. Resaltó que la contaminación, el desperdicio y la indiferencia reflejan “una desconexión entre nuestra fe y nuestras acciones”.

La pastora Correa detalló en el taller que en Chimbote la contaminación ambiental ya es un problema grave. Esta situación afecta tanto las áreas de cultivo como los espacios públicos de uso y disfrute de la población, como las playas. El problema es originado principalmente por las industrias pesqueras y siderúrgicas, que afectan la calidad del aire y salud de la población. El río Santa presenta contaminación por metales pesados, lo que pone en riesgo el agua y los ecosistemas y la gestión de residuos sólidos (la basura) sigue siendo un desafío importante que requiere mayor conciencia ambiental, afirmó.

Laura Vargas y Eduardo Salas, representantes de la Iniciativa Interreligiosa para los Bosques Tropicales en el Perú (IRI Perú) hicieron también una exposición sobre la necesidad de cuidar los bosques tropicales de la Amazonía porque son sistemas fundamentales para la vida y salud en el planeta.
