En un amplio informe presentado este sábado (7/12) a la asamblea del distrito metodista de Sierra-Selva (DSS), el Rev. César LLanco Zavaleta destacó algunos temas de preocupación en la vida y misión de la iglesia, relacionados a la evangelización y el discipulado como tarea permanente, a la mayordomía, así como a la identidad metodista.

El Rev. LLanco, superintendente del DSS, instó a los líderes de las iglesias a promover la evangelización y el discipulado como un desafío permanente. “No debe ser una fecha o una actividad al año, sino una práctica cotidiana, pues el objetivo es la transformación de vidas y en consecuencia, el cambio del mundo”, afirmó.

En su informe a la asamblea distrital, que se realiza en la Casa del Adulto Mayor de la ciudad de Villa Rica, también expresó su preocupación sobre el aporte de las iglesias al sostenimiento pastoral. “Algunas iglesias necesitan afianzar su compromiso con el incremento del aporte para el sostenimiento pastoral, mientras otras iglesias trabajan incansablemente por cumplir con esta responsabilidad”. Esta es la base para lograr una Iglesia sostenible, puntualizó.

También destacó la responsabilidad del liderazgo distrital en el fortalecimiento de la identidad metodista, así como en la difusión de la dinámica organizativa de la Iglesia. “Algunas ideas se están filtrando en nuestras congregaciones con interpretaciones que no se ajustan a la enseñanza bíblica y hay que darles la debida orientación”, agregó.

Mencionó entre ellas, la división entre santidad personal y santidad social (amor a Dios y amor al prójimo); la tendencia a valorar más lo llamado “espiritual” negando lo integral del evangelio, así como la negativa a aceptar el liderazgo de la mujer. También la no participación de niños en la Santa Cena, así como la renuencia al bautismo de párvulos. También se cuestiona el espíritu ecuménico (entendido como el respeto y tolerancia a otras expresiones de fe cristianas).

El Rev. LLanco animó a pastores y líderes laicos a “fortalecer el ejercicio de la predicación y la enseñanza de modo permanente. Tienen la capacidad y la formación requerida, también la experiencia y la dirección de Dios. Reafirmémonos en nuestra vocación pastoral y el celo especial por “el alimento fresco para nuestra congregación”, manifestó.

Insistió en la importancia de la formación teológica “como requisito para la acreditación de pastores laicos y pastores suplentes aprobados y que solo los mismos (con formación teológica) estarán autorizados a cumplir la función pastoral”.

Finalmente, señaló que “los pastores deben recordar el proceso para la aceptación de nuevos miembros (pasar por la Mesa Directiva) y que no solamente hayan acreditado haber tenido el entrenamiento básico de discipulado en la fe cristiana sino acreditar una comprensión clara sobre los énfasis teológicos de la Iglesia Metodista y de la organización”. (Fotos: Rev. C. LLanco/Consuelo Samaniego).

Comparte este artículo.

Agregue un comentario